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miércoles, 16 de octubre de 2019

Sociedad Disciplinaria - Sociedad de Control

Sociedad Disciplinaria - Sociedad de Control




Sociedad Disciplinaria - Sociedad de Control
La sociedad disciplinaria es aquella sociedad en la cual el comando social se construye a través de una difusa red de dispositifs o aparatos que producen y regulan costumbres, hábitos y prácticas productivas. La puesta en marcha de esta sociedad, asegurando la obediencia a sus reglas y a sus mecanismos de inclusión y / o exclusión, es lograda por medio de instituciones disciplinarias (la prisión, la fábrica, el asilo, el hospital, la universidad, la escuela, etc.) que estructuran el terreno social y presentan lógicas adecuadas a la “razón” de la disciplina. El poder disciplinario gobierna, en efecto, estructurando los parámetros y límites del pensamiento y la práctica, sancionando y prescribiendo los comportamientos normales y / o desviados.

En la sociedad disciplinaria los efectos de las tecnologías biopolíticas fueron aún parciales, en el sentido que el disciplinamiento se desarrolló de acuerdo con lógicas relativamente cerradas, geométricas y cuantitativas. El disciplinamiento fijó individuos dentro de instituciones, pero no logró consumirlos completamente en el ritmo de las prácticas productivas y la socialización productiva; no alcanzó el punto de impregnar por completo la conciencia y los cuerpos de los individuos, el punto de tratarlos y organizarlos en la totalidad de sus actividades. El poder es entonces expresado como un control que se extiende por las profundidades de las conciencias y cuerpos de la población – y al mismo tiempo a través de la totalidad de las relaciones sociales.

Vigilar y castigar

En su obra, Vigilar y castigar (1975) se preguntaba si el encarcelamiento es un castigo más humano que la tortura, y de la forma en que la sociedad ordena y controla a los individuos adiestrando sus cuerpos.

En Vigilar y Castigar, el filósofo francés Michael Foucault realiza una impresionante investigación acerca del desarrollo, en la modernidad, de unas nuevas tecnologías: un conjunto de procedimientos para dividir en zonas, controlar, medir, encauzar a los individuos y hacerlos a la vez ‘dóciles y útiles’. La disciplina se ha desarrollado en los hospitales, en el ejército, en las escuelas, en los colegios y en los talleres.

La tesis central de este libro, es la de que en nuestras sociedades modernas, hay que situar los sistemas punitivos en cierta economía política del cuerpo; incluso si no apelan a castigos violentos o sangrientos, incluso cuando utilizan los métodos ‘suaves’ que encierran o corrigen. Siempre es del cuerpo del que se trata – del cuerpo y de sus fuerzas, de su utilidad y de su docilidad, de su distribución y de su sumisión -.

El cuerpo, para el autor, está inmerso en un campo político: las relaciones de poder operan sobre él. Estas relaciones, lo cercan, lo marcan, lo doman, lo someten a suplicio, lo fuerzan a unos trabajos, lo obligan a unas ceremonias, exigen de él unos signos. Y va unido, de acuerdo con una serie de relaciones complejas y recíprocas, a la utilización económica del cuerpo.

El cuerpo, según su argumentación, está imbuido de unas relaciones de poder y de dominación, como fuerza de producción. En cambio, su constitución como fuerza de trabajo sólo es posible si se halla prendido a un sistema de sujeción. El cuerpo sólo se convierte en fuerza útil cuando es a la vez cuerpo productivo y cuerpo sometido. Pero este sometimiento no se obtiene por los únicos instrumentos, ya sean de la violencia, ya de la ideología. Puede muy bien ser directo, físico, emplear la fuerza contra la fuerza, obrar sobre elementos materiales, y a pesar de todo esto no ser violento. Puede ser calculado, organizado, técnicamente reflexivo, puede ser sutil, sin hacer uso de las armas ni del terror, y sin embargo permanecer dentro del orden físico. Es decir, que puede existir un ‘saber’ del cuerpo que no es exactamente la ciencia de su funcionamiento, y un dominio de sus fuerzas que es más que la capacidad de vencerlas:

este saber y este dominio constituyen lo que podría llamarse la tecnología política del cuerpo.

Indudablemente, esta tecnología es difusa, rara vez formulada en discursos continuos y sistemáticos; se compone a menudo de elementos y fragmentos, y utiliza unas herramientas o unos procedimientos inconexos. A pesar de la coherencia de sus resultados, no suele ser sino una instrumentación multiforme. Además, no es posible localizarla ni en un tipo definido de institución; ni en un aparato estatal. Estos recurren a ella, utilizan, valorizan e imponen algunos de sus procedimientos. Pero ella misma en sus mecanismos y sus efectos se sitúa a un nivel muy distinto. Se trata en cierto modo de una microfísica del poder que los aparatos y las instituciones ponen en juego, pero cuyo campo de validez se sitúa en cierto modo entre esos grandes funcionamientos y los propios cuerpos con su materialidad y sus fuerzas.

Este poder se ejerce más que se posee, y no es el ‘privilegio’ adquirido o conservado de la clase dominante, sino el efecto de conjunto de sus posiciones estratégicas, efecto que manifiesta y a veces acompaña la posición de aquellos que son dominados. Este poder, por otra parte, no se aplica pura y simplemente como una obligación o una prohibición, a quienes ‘no lo tienen’. Este poder, los invade, pasa por ellos y a través de ellos; se apoya sobre ellos. Lo cual quiere decir que estas relaciones descienden hondamente en el espesor de la sociedad. Finalmente, no son unívocas, definen puntos innumerables de enfrentamiento, focos de inestabilidad, cada uno de los cuales comporta sus riesgos de conflicto, de luchas, de inversión por lo menos transitoria de las relaciones de fuerza.

Este poder, que en su funcionamiento, se ejerce sobre aquellos a quienes se castiga, de una manera más general sobre aquellos a quienes se vigila, se educa y corrige, sobre los locos, los niños, los colegiales, los colonizados, sobre aquellos a quienes se sujeta a un aparato de producción y se controla a lo largo de toda su existencia.

La Escuela

El cuerpo humano entra en un mecanismo de poder que lo explora, lo desarticula y lo recompone, nos dice Foucoult. Una ‘anatomía política’, que es igualmente una ‘mecánica del poder’, está naciendo (siglo XVIII); y define cómo se puede hacer presa en el cuerpo de los demás, no simplemente para que ellos hagan lo que se desee, sino para que operen como se quiere, con las técnicas según la rapidez y la eficacia que se determina. La disciplina fabrica así cuerpos sometidos y ejercitados. La disciplina fabrica, en última instancia, cuerpos dóciles.

La ‘invención’ de esta nueva anatomía política no se debe entender como un repentino descubrimiento, sino como una multiplicidad de procesos con frecuencia menores, de origen diferente, de localización diseminada, que coinciden, se repiten, o se imitan, se apoyan unos sobre otros, se distinguen según su dominio de aplicación, entran en convergencia y dibujan poco a poco el diseño de un método general. Se los encuentra en los colegios, desde hora temprana; más tarde en las escuelas elementales. Han invadido lentamente el espacio hospitalario, y en unas décadas han reestructurado la organización militar; para el control y la utilización de los hombres.

Centrándose en la escuela, Foucault dice que en ella:

• Se trabajan los espacios de una manera más flexible y más fina. En primer lugar, por división de las zonas. A cada individuo su lugar; y en cada emplazamiento un individuo. Evitar las distribuciones por grupos, descomponer las implantaciones colectivas, analizar las pluralidades confusas. El espacio disciplinario tiende a dividirse en tantas parcelas como cuerpos o elementos que repartir.

• Se fijan unos lugares determinados para responder no sólo a la necesidad de vigilar, sino de crear un espacio útil. El cuerpo se convierte en un elemento que se puede colocar, mover, articular sobre otros.

• En la disciplina, cada uno se define por el lugar que ocupa en una serie. Individualiza los cuerpos y los distribuye. El espacio escolar se despliega, la clase se torna homogénea, está compuesta de elementos individuales que vienen a disponerse unos al lado de los otros bajo la mirada del maestro. En el conjunto de alineamientos obligatorios (filas, cursos por grupos de edad, calificaciones), cada alumno de acuerdo con su edad, sus adelantos y su conducta, ocupa ya un orden ya otro. Se desplaza sin cesar por esa serie de casillas que marcan una jerarquía del saber o de la capacidad. La escuela moderna, al asignar lugares individuales, ha hecho posible el control de cada cual y el trabajo simultáneo de todos. Ha organizado una nueva economía del tiempo de aprendizaje. Ha hecho funcionar el espacio escolar como una máquina de aprender, pero también de vigilar, de jerarquizar, de recompensar. Garantizan la obediencia de los individuos pero también una mejor economía del tiempo y de los gestos (cómo agarrar el lápiz).

• El empleo del tiempo: herencia de las comunidades monásticas. Horarios de la escuela.

• Establecimiento de la correlación del cuerpo y del gesto: buen empleo del cuerpo que permite un buen empleo del tiempo, nada debe permanecer ocioso e inútil. Una buena letra, por ejemplo, supone una gimnasia, toda una rutina cuyo código riguroso domina el cuerpo por entero. El maestro hará conocer a los escolares la postura que deben adoptar para escribir y la corregirá cuando se aparten de ella. Un cuerpo disciplinado es el apoyo de un gesto eficaz.

• La articulación cuerpo-objeto: la disciplina define cada una de las relaciones que el cuerpo debe mantener con el objeto que manipula.

• La utilización exhaustiva: utilización creciente del tiempo. El tiempo de los unos debe ajustarse al tiempo de los otros de manera que la cantidad máxima de fuerzas pueda ser extraída de cada cual y combinada es un resultado óptimo.

• La forma de la servidumbre escolar (intercambio entre el maestro que debe dar su saber y el aprendiz que debe aportar sus servicios, su ayuda y su retribución) va mezclada con una transferencia de conocimiento.

• Pasa a ser un aparato de examen ininterrumpido que acompaña a toda la operación de enseñanza. Se tratará de una comparación perpetua de cada cual con todos, que permite a la vez medir y sancionar.

• El examen coloca a los individuos en un campo de vigilancia.

• Todo este sistema depende de un mando: toda la actividad del niño disciplinado debe ser ritmada y sostenida por órdenes terminantes cuya eficacia reposa en la brevedad y la claridad: la orden no tiene que ser explicada ni aún formulada, es precisa y basta que provoque el comportamiento deseado. Así, el alumno deberá haber aprendido el código de señales y responder automáticamente a cada una de ellas.

• Un poder intenso pero discreto.

Algunos comentarios adicionales respecto del estudio de M. Foucault:

1 - La genealogía fucoltiana, se diferencia de otros modelos de análisis en la medida en que, siguiendo a los clásicos de las ciencias sociales especialmente Marx, Weber y Durkheim reivindica la necesidad de un uso determinado de la historia en el análisis de los procesos y de las instituciones sociales con el fin de comprender el presente.

2 - El concepto de disciplina le permitió articular los cambios que se produjeron a nivel microfísico el adiestramiento, de los cuerpos, los gestos y los comportamientos de los sujetos con las transformaciones que tuvieron lugar a otros niveles tales como una nueva organización del espacio, del tiempo y de las actividades. Los efectos del poder disciplinario se manifestaron en una nueva percepción funcional del cuerpo, en la formación de un espacio y un tiempo seriados y analíticos que, a su vez, están en la base de una concepción progresiva del tiempo la historicidad evolutiva y el progreso lineal , y en la puesta en marcha de un nuevo arte de organizar y distribuir a los sujetos que, a la vez que combina sus fuerzas para obtener de ellos el máximo rendimiento, permite evitar aglomeraciones y repartos peligrosos e indeseados.

martes, 8 de octubre de 2019

Jeremy Bentham utilitarismo conservadurismo Panoptico

Jeremy Bentham

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Jeremy Bentham
Jeremy Bentham by Henry William Pickersgill detail.jpg
Información personal
Nacimiento15 de febrero de 1748 Ver y modificar los datos en Wikidata
Houndsditch (Reino de Gran Bretaña) Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento6 de junio de 1832 Ver y modificar los datos en Wikidata (84 años)
Londres (Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda) Ver y modificar los datos en Wikidata
NacionalidadBritánica Ver y modificar los datos en Wikidata
ReligiónAteísmo Ver y modificar los datos en Wikidata
Educación
Educado en
Información profesional
OcupaciónFilósofoescritorcomercianteabogado, politólogo, sufragista y activista por los derechos humanos Ver y modificar los datos en Wikidata
ÁreaFilosofía Ver y modificar los datos en Wikidata
MovimientoUtilitarismo Ver y modificar los datos en Wikidata
SeudónimoPhilip Beauchamp y Gamaliel Smith Ver y modificar los datos en Wikidata
Obras notablesVer texto.
FirmaJeremy Bentham signature.svg
Jeremy Bentham (Londres, 15 de febrerojul.26 de febrero de 1748greg. - Londres, 6 de junio de 1832), también conocido en español como Jeremías Bentham,1​ fue un filósofoeconomistapensador y escritor inglés, padre del utilitarismo.

Biografía[editar]

Jeremy Bentham nació en Londres, Gran Bretaña, en el seno de una familia de juristas. Fue reconocido como niño prodigio por su padre al encontrarlo en su escritorio leyendo varios volúmenes de la Historia de Inglaterra. A los tres años leía tratados, tocaba el violín a los cinco, estudiaba latín y francés. Hijo de una familia acomodada, estudió primero en Westminster School y a los doce años ingresó en la Universidad de Oxford, donde estudió Derecho, empezó a ejercer como abogado a los diecinueve años. Pero enseguida se mostró crítico con la educación de su época y con la práctica jurídica, dedicándose por completo a tareas intelectuales.2​ Dotado de una fuerte personalidad, a lo largo de su vida escribió largos manuscritos donde proponía ambiciosas ideas de reformas sociales.
Desde 1814 convirtió su casa en centro de intercambio intelectual y foco de un activo movimiento utilitarista. Entre sus amigos y seguidores más cercanos se encontraba James Mill, el cual quiso hacer de su hijo, John Stuart Mill, el heredero de Bentham al frente del movimiento. Ambos fueron editores de importantes obras de Bentham, quien tenía la costumbre de escribir mucho, pero dejando la mayor parte de los textos inacabados para que los completaran sus editores.2

Doctrina utilitarista[editar]

Defence of usury, 1788
Sus trabajos iniciales atacando el sistema legal y judicial inglés le llevaron a la formulación de la doctrina utilitarista, plasmada en su obra principal: Introducción a los principios de moral y legislación (1789). En ella preconizaba que «todo acto humano, norma o institución, deben ser juzgados según la utilidad que tienen, esto es, según el placer o el sufrimiento que producen en las personas». A partir de esa simplificación de un criterio tan antiguo como el mundo, proponía formalizar el análisis de las cuestiones políticas, sociales y económicas, sobre la base de medir la utilidad de cada acción o decisión. Así se fundamentaría una nueva ética, basada en el goce de la vida y no en el sacrificio ni el sufrimiento. El objetivo último de lograr «la mayor felicidad para el mayor número» le acercó a corrientes políticas progresistas y democráticas: la Francia republicana surgida de la Revolución le honró con el título de «ciudadano honorario» (1792), si bien Bentham discrepaba profundamente de Jean-Jacques Rousseau y consideraba absurdo el planteamiento iusnaturalista subyacente a la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789".2​ Negaba también la «religión natural», que construía el concepto de Dios por analogía con los soberanos de la tierra, y defendía la «religión revelada». En la teoría del conocimiento, era nominalista.
Lo bueno es lo útil, y lo que aumenta el placer y disminuye el dolor. “La naturaleza ha colocado a la humanidad bajo el gobierno de dos amos soberanos: el dolor y el placer. Ellos solos han de señalar lo que debemos hacer”. La ética se convierte, para Bentham, en una cuestión de cálculo de consecuencias o consecuencialismo.
Habla de un cálculo felicítico, intenta dar un criterio para ayudar a los demás en la búsqueda de lo útil, y hace una clasificación de placeres y dolores. Los placeres son medibles, aunque hay que considerar siete criterios:
  • Intensidad
  • Duración
  • Certeza
  • Proximidad
  • Fecundidad (situación agradable que genere más placer)
  • Pureza (ausencia de dolor)
  • Extensión, hay que entenderla como que hay motivos que impulsan a considerar intereses ajenos porque eso puede caer en propio beneficio (que te llamen simpático, benevolente, generoso...). [En la extensión cuando se trata del Estado, sí que se habla de lo útil para la sociedad, el legislador debe preocuparse de que con sus leyes den “la mayor felicidad al mayor número de ciudadanos”. Debe buscar intereses generales].
El utilitarismo ejerció su influencia sobre toda una generación de políticos británicos, representada por Peel.2​ Además Bentham influyó o intentó influir sobre los gobernantes y líderes de las nuevas repúblicas latinoamericanas. Del mismo modo dejó fortalecido y apropiado el concepto de Deontología muy utilizado en leyes y códigos del quehacer profesional que mira hacia el futuro. También puede señalarse la incidencia que tendría, a la larga, sobre las doctrinas subjetivas del valor que se impusieron en la teoría económica occidental a partir de la «revolución marginalista» (WalrasPareto, etc.).2​ Su principal obra fue "El parlamento inglés"

El Panóptico[editar]

También dedicó su atención al tema de la reforma penitenciaria, elaborando por encargo de Jorge III un modelo de cárcel (el Panopticon) por el que ambos entraron en conflicto.2​ Bentham ideó una cárcel en la cual se vigilara todo desde un punto, sin ser visto. Bastaría una mirada que vigile, y cada uno, sintiéndola pesar sobre sí, terminaría por interiorizarla hasta el punto de vigilarse a sí mismo. Bentham se dio cuenta de que "el panóptico" era una gran invención no sólo útil para una cárcel, sino también para las fábricas. Si bien el modelo de Bentham fue criticado (aunque él lo consideraba una genialidad), de alguna forma todas las cárceles, escuelas y fábricas a partir de aquella época se construyeron con el modelo panóptico de vigilancia.3​ El modelo del Panopticon fue analizado por Michel Foucault en Vigilar y castigar.

Curiosidades[editar]

Jeremy Bentham en el University College de Londres.
Por expreso deseo de él, su esqueleto, totalmente vestido y con una cabeza de cera (la auténtica fue momificada), se guarda en una vitrina de cristal en el University College de Londres, en cuya fundación había participado. Hasta la fecha, "sigue participando" en las reuniones del consejo académico.4

Obras en inglés[editar]

  • A Fragment on Government, 1776.
  • An Introduction to the Principles of Morals and Legislation, 1780.
  • Of Laws in General, 1782.
  • Defense of Usury, 1787.
  • Chrestomathia, 1817.
  • On the Liberty of the Press and Public Discussion, 1820
  • The Rationale of Reward, 1825.
  • Rationale of Judicial Evidence, 1827.
  • Constitutional Code, 1830
  • The Rationale of Punishment, 1830
  • Pannomial Fragments, 1831
  • "Offences Against One's Self" - publicado solo en 1978

Obras traducidas al español[editar]

(Listado parcialmente extraído de Vázquez García, Francisco, & José Luis Tasset Carmona, eds. Jeremy Bentham: De los delitos contra uno mismo. Madrid: Biblioteca Nueva, 2002.)
  • Consejos que dirige a las Cortes y al pueblo español Jeremías Bentham, ed. de José Joaquín de Mora, Madrid, 1820.
  • Tratados de Legislación civil y penal, ed. de E. Dumont, trad. de Ramón de Salas, 5 vols., Imprenta de Fermín Villalpando, Madrid, 1821-1822; reed. de Joaquín Escriche, Madrid, 1823; reed. 8 vols., Burdeos, 1829; reed., Madrid, 1838; reed. preparada por Magdalena Rodríguez Gil, Madrid, Editora Nacional, 1981.
  • Principios de la ciencia social o de las ciencias morales y políticas, ed. de Toribio Núñez, 2 vols., Imprenta de Bernardo Martín, Salamanca, 1821; reed. como La ciencia social según los principios de Jeremías Bentham. Madrid: [s.n.], 1835 (Impr. Real).
  • Cartas de Jeremías Bentham al señor conde de Toreno sobre el proyecto de código penal presentado a las Cortes, Imprenta de Diego García Campoy, Madrid, 1821.
  • Tratado de las pruebas judiciales, ed. de E. Dumont, trad. de Diego Bravo Destonet, París, 1823; reed. Madrid, 1847; nueva ed. de José Gómez Castro, Imprenta de T. Jordán, Madrid, 1835; nueva trad. de Manuel Ossorio Florit, Buenos Aires, Ediciones Jurídicas Europa-América, 1971.
  • Propuesta de código dirigida por Jeremías Bentham a todas las naciones que profesan ideas liberales, (en español) Londres, 1827.
  • Principios de legislación y codificación, ed. de Francisco Ferrer y Valls, 2 vols., Madrid, 1834.
  • Aplicación de la panóptica de Jeremías Bentham a las cárceles y casas de corrección de España. Madrid: T. Jordan, 1834.
  • Deontología o ciencia de la moral, 2 vols., Librería de Hallen y sobrinos, Valencia, 1835; reed. París, 1839.
  • Colección de obras del célebre Jeremías Bentham, ed. de E. Dumont, trad. de Baltasar Anduaga y Espinosa, 14 vols., 1841-1843.
  • Escritos económicos, trad. de Francisco J. Pimentel, México, FCE, 1965, reed. 1978 (es una selección de la ed. inglesa de W. Stark).
  • Cartas autógrafas de y para José Cecilio del Valle: correspondencia con Jeremías Bentham, Alexander Von Humboldt, Abate de Pradt, Conde de Pecchio, Álvaro Flores Estrada, Andrés del Río, Vicente Rocafuerte, Manuel de Mier y Terán, Mariano La Gasc...Prólogo de César Sepúlveda México: Porrúa, 1978.
  • Cartas españolas de Jeremías Bentham, ed. de Pedro Schwartz y Carlos Rodríguez Braun, Moneda y Crédito, nº 165 (1983).
  • El panóptico. El ojo del poder, Michel Foucault; Bentham en España, María Jesús Miranda Madrid: La Piqueta, 1989.
  • En defensa de la usura, Madrid: Ediciones sequitur, 2009.
  • Fragmento Sobre El Gobierno, Traducción De Julián Larios Ramos. Madrid, Sarpe, 1985. Col. Los Grandes Pensadores, 72. Es La Edición Anteriormente Publicada Por Aguilar.
  • Falacias políticas. Estudio preliminar, Benigno Pendas; traducción, Javier Ballarin. Madrid: Centro de Estudios Constitucionales, 1990.
  • Tácticas parlamentarias. [Madrid]: Congreso de los Diputados, Servicio de Publicaciones, D.L. 1991.
  • Antología. Edición de Josep M. COLOMER. Traducciones de Gonzalo Hernández Ortega y Montserrat Vancells. Barcelona, Península, 1991.
  • “Extracto de ‘Libraos de Ultramaria’.” Introducción, selección y transcripción de los manuscritos por Philip Schofield, traducción de Oliva Pinillos. Télos. Revista Iberoamericana de Estudios Utilitaristas, vol. I, nº 3 (octubre de 1992), pp. 11-43.
  • Nomografía o El arte de redactar leyes. Edición y estudio preliminar de Virgilio Zapatero; traducción de Cristina Pabón. Madrid: Boletín Oficial del Estado: Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, 2000.
  • De los delitos contra uno mismo (Ensayo sobre la Pederastia). Editado por Francisco Vázquez García y José Luis Tasset Carmona, Clásicos del pensamiento. Madrid: Biblioteca Nueva, 2002.
  • Teoría de las ficciones, Politopías; 5. Madrid: Marcial Pons, 2005.
  • Un fragmento sobre el gobierno. Una traducción más ajustada al texto original que la de 1972 a cargo de Enrique Bocardo Crespo. Editorial Tecnos (Colección Clásicos del Pensamiento, Nº 102): Madrid: 1ª edición 2003, 2ª edición 2010.
  • Tratado de las pruebas judiciales: sacado de los manuscritos de Jeremías Bentham, jurisconsulto inglés. 2 vols. Santa Fe de Bogotá: Ediciones Nueva Jurídica, 2000.
  • Tratado de las pruebas judiciales, Biblioteca Comares de ciencia jurídica. Granada: Comares, 2001.
  • Obras selectas de Jeremías Bentham. Tomo I, Tratado de las pruebas judiciales; Tratado de los sofismas políticos. Buenos Aires: RODAMILLANS, 2005.
  • Obras selectas de Jeremías Bentham. Tomo II, Teoría de las penas; Teoría de las recompensas; Táctica de las asambleas legislativas. Buenos Aires: RODAMILLANS, 2003.
  • Obras selectas de Jeremías Bentham. Tomo III, Tratados de legislación civil y penal. Buenos Aires: RODAMILLANS, 2005.
  • Obras selectas de Jeremías Bentham. Tomo IV, Principios de legislación; Panóptico. Buenos Aires: RODAMILLANS, 2005.
AL CATALÁN
  • El panòptic. Traducció d'Eduard Mira; edició i pròleg a cura de Josep Ramoneda Barcelona: Edicions 62, 1985.

Referencias[editar]

  1.  Darío, Rubén (1887). «La Literatura en Centro-América»Revista de artes y letras (Biblioteca Nacional de Chile) XI: 591. MC0060418. Consultado el 25 de marzo de 2019. «En Guatemala había aparecido Valle, un hombre de vastas concepciones, amigo de Jeremías Bentham, con quien se carteaba muy á menudo y quien le envió poco antes de morir un mechón de sus cabellos y un anillo de oro, brillante como el estilo de José Cecilio.»
  2. ↑ Saltar a:a b c d e f Biografías y Vidas. «Jeremy Bentham». Consultado el 7 de noviembre de 2004.
  3.  Javier García Algarra. "La reforma carcelaria en el pensamiento ilustrado y su plasmación en modelos arquitectónicos", UNED, 2002
  4.  Véase página 85 del número especial de la revista Muy interesante: 293 preguntas y respuestas de ciencia y tecnología, ed. Televisa Internacional. ISSN 0188-0659.

Enlaces externos[editar]

domingo, 22 de septiembre de 2019

Tautología

Tautología

Tautologías
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Concepto:Es una expresión lógica que resulta verdadera para cualquier interpretación
Tautologías. Una proposición compuesta es una tautología si es verdadera, cualesquiera que sean los valores de verdad de las proposiciones simples que la componen.
En una tautología se pueden sustituir sus proposiciones simples por otras proposiciones simples cualesquiera verdaderas o falsas y la proposición también es verdadera. Por ejemplo para cualesquier proposición simple p , p∨∽p es una tautología

¿Es la proposición p∨q→p una tautología?

Definición: Una proposición es una tautología si y solo si es verdadera para todas las combinaciones de asignaciones de valores de verdad atribuidas a cada una de las distintas proposiciones simples. Una proposición p implica tautológicamente una proposición q si y solo si el condicional p→q es una tautología. Así, una implicación tautológica es una tautología cuya forma es la de una proposición condicional. Una proposición que es una implicación tautológica indica que el condicional correspondiente es una tautología. Para verificar si una proposición compuesta es una tautología se hace uso del método de la tabla de verdad.

Ejercicios

Si p y q son proposiciones simples diferentes, determine cuáles de las siguientes proposiciones son tautologías? (p→q)↔(q→p) (~p∨∼q)→(p→q) (p→q)↔∼(p∧∼q ∼(p∧∼q)↔ ~p∨q) p→~p Sean P,Q y R proposiciones simples diferentes, determine cuáles de las proposiciones siguientes son tautologías? P→P∨Q∨R P∧Q→P∨R

Definición

Se dice que dos proposiciones son lógicamente equivalentes si en cualquier posible asignación de valor de verdad las dos tienen el mismo.
Una contradicción es una proposición simbolizada que es falsa en todos los casos (es decir, independientemente del valor de verdad de las proposiciones simples que la compongan y de cuáles se tales proposiciones simples). En este sentido las contradicciones son exactamente lo opuesto de las tautologías: son las ―antileyes de la lógica.

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